Este proyecto de reforma, ubicado en la zona de Jaume Roig, nace de la necesidad de transformar una distribución tradicional en un apartamento más abierto, funcional y luminoso. La intervención apuesta por una estética limpia y ordenada, evitando divisiones internas innecesarias y logrando crear una zona de día diáfana que integra el salón, el comedor y la cocina.
Los materiales juegan un papel fundamental en la atmósfera de la vivienda. El uso de madera de roble en el pavimento aporta una calidez y una textura que recorre todas las estancias, generando contraste con el blanco de las paredes y el mobiliario fabricado a medida. En la cocina, el diseño se articula en torno a una gran península que funciona como núcleo de la vivienda, combinando la zona de trabajo con un espacio social y de encuentro. Uno de los detalles más cuidados de la obra es la carpintería interior. Se instalaron puertas con marcos enrasados que integran las rejillas de climatización por conductos en el panelado superior, evitando elementos vistos en el falso techo.
En el salón, la coherencia con los materiales se mantiene a través de un mueble de TV hecho a medida, que resuelve las necesidades de almacenamiento. La zona de noche, compuesta por tres habitaciones y dos baños, sigue la misma premisa de sobriedad, con armarios integrados de suelo a techo que maximizan el almacenamiento.
Esta reforma integral da lugar a una vivienda luminosa, funcional y de estilo contemporáneo, compuesta por tres habitaciones y dos baños, con una agradable zona social.













