Este proyecto surge del desafío de reconvertir el sótano de la sede de Cicerone en un entorno polivalente y corporativo, sirviendo como carta de presentación de la capacidad técnica de nuestra firma de reformas en Valencia. El planteamiento para esta superficie de 100 m² consistió en rescatar una zona en desuso para transformarla en un área de descanso para el equipo y, simultáneamente, en un showroom vivo donde los clientes pueden apreciar la calidad de una reforma integral en Valencia de gama alta.
La actuación supuso una renovación estructural y estética profunda, priorizando la optimización de la superficie y la ganancia lumínica, premisas clave en las reformas de diseño en Valencia. El corazón del espacio lo compone una cocina personalizada con muebles lacados en tono cálido, coronada por una encimera y un frente de piedra de gran formato. Este nicho se realza con iluminación integrada en el techo, logrando una armonía cromática perfecta con el interiorismo general del local.
En el baño, el protagonismo lo comparten el revestimiento de piezas cerámicas artesanales hexagonales en tono rosa (dispuestas en la pared de acento) y las baldosas gran formato en gris para el resto de los paramentos. La zona del lavabo se solucionó con una encimera volada de piedra natural sobre la que descansa una pieza de seno único, rematada con grifería empotrada en cobre.
Para dotar al espacio de la singularidad que caracteriza a nuestras reformas en Valencia, se diseñaron varias hornacinas de placa de yeso laminado iluminadas de forma indirecta, cuyos fondos se revistieron con cerámica en tonos crema y verde. Como guiño al origen del edificio, se decidió dejar desnudo el pilar de hormigón visto, integrándolo orgánicamente en el nuevo interiorismo.










